Diferentes perspectivas unitarias sobre un tema en común, utilizando menos de dos métodos temáticos, pero complementados en sentido analítico y metafísico, sobre el concierto de un proyecto musical de heavy metal y la euforia desmedida de los aficionados que le otorgan su admiración nombrados por el común de la población como: Fans

 

Por: Jonas Fierro

    El sábado (de gloria dirían algunos, nada más que sin tirar tanta agua) 28 de febrero tuvo lugar el concierto en de la agrupación inglesa Iron Maiden, la cual volcó a un gran número de fanaticada rumbo al Foro Sol del Cuidad de México. Todos melenudotes, metalerotes y bien malotes (según ellos) llegaron sin hacer mucho ruido, pero con una energía metalera que haría vibrar hasta a la mini (reducida) porra del Necaxa.

    El concierto también tuvo dentro de su cartel a 4 bandas herederas de los sonidos de Satanás del metal.  Ágora representando al “M and M” (la golosina chocolatera del metal mexicano), Laureen Harris, hija del bajero de Iron Maiden  e igual que Ágora una “M and M” (mamita del metal por guapota).

    La agrupación Atreyu la cual al ver el poco criterio del fan metalero mexicano, no paró de decir la frase del día: “Plaese we love mexico stop it, really” que en traducción sería: “No la chiflen déjenos tocar”. Carcass agrupación de Speed metal que colmó las ansias de la fanaticada mexicana por jalarse las medias y sacudir sus meleas metaleras al ser la única que prendió al personal.

    A las 20.00 horas salió entre gritos, metadas, saludos a madres, y chiflidos (al mero estilo de afilador de barrio bravo) los machines esperados por los meta-ñeros mexicanos. ¡Iron Maiden! que en dos horas de concierto brindó un espectáculo visual de de lo mejor y un paseo por sus rolas más representativas. Pero ¿Acaso las bandas ya consagradas del rock, dan el 100% en sus presentaciones para su fanaticada del tercer mundo?

    La respuesta según esta columna es un ¡NO! (que todo metalero se entere) ya que como testigo de las dos últimas visitas de la “Dama de hierro” a la ciudad de México, las diferencias en cuanto a show visual y contendido musical son abismales.

  Comencemos por el gancho publicitario de esta visita de Iron Maiden: La propaganda decía “Con su espectáculo europeo” esto fue utilizado nada más para que los que nos recetamos el concierto pasado en abril de 2008, peláramos los ojos y como vil concierto de Madonna nada más fuéremos una vez más a ver a Maiden, por los bonito del espectáculo de luz, sonido, sangre y zombis (que los muy instruidos del metal llaman al zombi por su nombre de pila: Eddy) del metal que se ofrecía a nuestra metalera niña de los ojos. ¡Uy si que metalerotes y malotes somos!

“¡México we are happy to be here! Traducción: “¡México los tenemos a nuestros pies!”

    Es de risa loca observar la reacción de la fanaticada mexicana al presenciar un recital musical de cualquier género, eso sí, que sea de talla internacional si no la regla no aplica, ya que con esto se puede observar un fenómeno que esta columna llamaremos. “Mexicanos a los pies al escuchar el mal español de un rockero extranjero” 

    “Meeeeeeeeeeeexico” (algunos agregan el “city” y otros frases al vuelo que ni se entienden) acto seguido, la fanaticada contesta con un grito ensordecedor, de esos que le salen muy bien a las admiradoras de Luis Miguel y que no dejan escuchar nada. Y me preguntó ¿Qué no el grito de aprobación es cuando el concierto está en su mero mole, al tope de la inspiración del músico en turno al ya habernos recitado 5 y 6 canciones para juzgar?

    Así somos, entregadotes a la primera (chicas absténgase de este error del rock) nada más nos recuerdan a la patria y caemos redonditos ante el artistas, aunque podamos notar que el que toca la guitarra ni cuerdas el puso, es por eso la ya clásica declaración de todos los grupos de talla internacional: “El público mexicano es el mejor del mundo”

    Esta columna preferiría una declaración como “El público mexicano se saca los mocos y se los come en los conciertos, pero es difícil apantallarlos a la primera”

¡Criticón!

    Una anécdota que le pasó a este que escribe sin doblar el Fierro. Año 2001, Festival Vive Latino, tras un solo de batería interminable y una actuación musical más densa que tratar de digerir y explicar el Capital de Carl Marx, el grupo Mars Volta se despidió del público mexicano, los comentarios que se escuchaban no eran más que puras alabanzas y clásicos de la muchachada como: “No maaaaa estuvo con madr… son la chingo…” pero a lo  lejos se escuchó un: “ No chingues no entendí nada, si quieres saber que alguien  no sabe nada de música seguro es de esos que andan diciendo que estuvo bien buena la pachecada musical sin pies y cabeza que acabamos de escuchar”

    Desenlace: aquel que se atrevió a criticar y a juzgar el espectáculo, fue perseguido y satanizado, dándole de estigma de grupero adorador de los Tucanes de Tijuana (a esos ni yo les entiendo) y neófito de todo rockcito internacional. Con esta anécdota esta columna no busca más que tratar de hacer conciencia para despertar a todos los criticones musicales que abundan en la cuidad, ¡por favor el rock los necesita, en serio…!

    Después de estos choros mareadores esta columna en conjunto con el IMR (Instituto Mexicano del Rock ya mencionado anteriormente en esta columna)  se complacen en presentarles la tan odiada sección: “Tips pál rock” en la cual se buscará hacer de sus conciertos, viajes musicales o ligues de concierto, un manual el mero estilo del de Carreño, pero nada más que con la santísima trinidad rockera ¡Viejas, drogas y puro rock!

Por lo que:

1)      Si vas a un concierto metalero, procura sacarte un moco mientras el vocal grita México esperando una respuesta

2)      La Neta absoluta es inalcanzable, por ende que no te de pena decir que no entiendes nada de Pink Floid.

3)      Esta es pregunta pata la reflexión rockera: ¿La juventud está en éxtasis o en una cruda realidad?

4)      No te dejes impresionar con nombres tan largos y con palabras domingueras en columnas de cuates que en su cuarto atesoran disco de OV7 y Kabah, lo mejor es que la crítica sea tuya aunque te digan que tendrán la escenografía europea y escribirán en santo arameo. #

Una respuesta to “Diferentes perspectivas unitarias sobre un tema en común, utilizando menos de dos métodos temáticos, pero complementados en sentido analítico y metafísico, sobre el concierto de un proyecto musical de heavy metal y la euforia desmedida de los aficionados que le otorgan su admiración nombrados por el común de la población como: Fans”

  1. kantuta Says:

    Vientos moradita, te falto mencionar al tlacuache, pero no importa porque n la subjetividad del personaje, bien puede ser cualquiera no crees?
    Besitos

    genial las netas de Fierro y lo de “Viejas, drogas y puro rock”

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